La peculiar mezcla de frutos secos, ron y especias dulces resume los aromas de la navidad, que alegran el alma y calientan el cuerpo

Muchas preparaciones de origen europeo combinan los frutos secos y las especias para dar lugar a tortas usadas en la celebración alrededor del solsticio de invierno, algunas  enmarcadas en tradiciones tan complejas como la inglesa que exige que cada miembro de la familia debe mezclar por turnos -en el sentido de las agujas de reloj- garantizando así la buena suerte en el año nuevo.

Para la cocinera Mónica Sahmkow, cuarta generación de una dinastía de mujeres cocineras de alto vuelo, la principal referencia parece ser el christmas pudding inglés. “Si bien tiene una cocción completamente distinta ya que se hace en baño de María y la textura es mucho más húmeda (por eso se llama pudín) siento que la torta de navidad o torta negra surge de ahí” explica.

El secreto de las Sahmkow

Torta de navidad

Mónica, confiesa que de pequeña no disfrutaba la torta y cuenta el origen de la receta que ha hecho famosa a su mamá Graciela: “El tatarabuelo  de mi mamá era inglés y con él vinieron algunas tradiciones. Su abuela, Elisa Wallis tenía muchas recetas de sus tías y entre ellas estaba la torta de navidad”.

La abuela de Mónica amaba la cocina e introdujo algunos cambios en la receta familiar, luego Graciela asumió el testigo de elaborar cada navidad las tortas, “la receta que se utiliza hoy en día es la que mi mamá modificó en los comienzos y luego estandarizó para convertirlo en un negocio más formal”.

La torta de las Sahmkow se caracteriza por un macerado de más de un año compuesto de ron, dátiles, pasas y frutillas que llaman “menjurge” y cuya evaluación inicia en casa cada octubre. Mónica recuerda “el olor a canela y a torta caliente que inundaba todo y no parábamos de trabajar hasta el 24” y finaliza diciendo “la torta de navidad es la navidad en casa de los Sahmkow”.

Coordenadas:
Mónica Sahmkow @msahmkow
Graciela Sahmkow @dulceysalao

Fotos:
Torta de Navidad de Graciela Sahmkow @samuelkaufman y @elfogoncreativo

Texto publicado originalmente en Bienmesabe