Sanduchón: un prodigio en capas

 

El sándwich de capas creció y creció, incorporando rellenos hasta convertirse en el sabroso sanduchón, nombre con el que se conoce en Venezuela a este barroco platillo de fiesta y celebración

Muchas rebanadas de pan se han cortado desde que en el siglo 18 John Montagu, cuarto conde de Sandwich, pidió a sus sirvientes darle de comer unas rebanadas de pan con algún trozo de carne en medio. El conde, después de largas horas en la mesa de juego, necesitaba alimentarse con algo que le permitiera mantenerse con las cartas en la mano.

La creación del aristócrata rápidamente se popularizó, pero el uso del pan blanco de molde se registra en los Estados Unidos de América a partir de la década de 1920, de allí debe haber llegado a Venezuela con la modernidad hija de la explotación petrolera, dando origen a lo que Armando Scanonne llama Sándwich de capas en Mi cocina a la manera de Caracas (Caracas, 1982).

Henrique Ramírez, panadero artesanal, explica que se trata de un  pan enriquecido, siempre con un importante componente de grasa que puede ser manteca o mantequilla, muy sobado con máquinas especiales y que se leuda y hornea en moldes con forma de prisma rectangular y tapa llamados Pullman.

Mientras Henrique recuerda que en su niñez era una novedad, que solo algunas panaderías elaboraban en Caracas, el periodista y cronista Alberto Veloz señala que “el pan blanco o de sándwich cuadrado llegó antes de los 50”.

La fecha señalada por Alberto coincide con la popularización en el país de las fuentes de soda que ofrecían los sándwiches elaborados con este tipo de pan, para el cronista “el sanduchón aparece en la escena nuestra muchos años después, diría a mediados de los 60, quizá 1965 – 66”.

A medida que pasaban los años el sencillo sándwich de capas creció en rellenos y tamaño hasta convertirse en el popular sanduchón, según dice Alberto la cantidad de ingredientes que pueden usarse en su elaboración es casi infinita, y la llegada, en esos años, de multitud de productos importados facilitó la creatividad de las cocineras.

Elaborados originalmente en casa, “hacia fines de los 60 y comienzos de los 70 aparecen las señoras que se encargaban de hacer comidas para fiestas y pasapalos, que comenzaron a incluir el sanduchón como algo especial.  Las decoraciones eran y son espectaculares, se hacen con vegetales como pimentón en tiritas, aceitunas, ruedas de zanahoria cortadas artísticamente, cubiertas de una capa de mayonesa que suele estar coloreada con pintura vegetal y quedan hermosos y elegantes para una tarde de merienda, una fiesta infantil o una Primera Comunión” explica Alberto.

“Recuerdo que en las tardes de meriendas en la Residencia Presidencial La Casona el servicio de festejos era de la Agencia Mar de Francisco Rodríguez y comenzaron aparecer nuevamente los sanduchones, que por cierto eran enormes y muy bien servidos por los mesoneros. Yo me declaro un fan de este tipo de plato por la combinación de sabores que inmediatamente me recuerdan fiestas infantiles, festejos y diversión” finaliza el cronista.

Elaborarlo en la actualidad es un reto, pocas panaderías ofrecen el pan con la calidad necesaria: miga consistente y a la vez suave para absorber la cantidad justa de humedad y resistir el peso de los rellenos y las capas sin colapsar, los artesanos de Pastel Panes lo elaboran por pedido y además lo cortan horizontalmente como las panaderías de antaño.

 

Foto cortesía de @elfogoncreativo

Publicado originalmente en Bienmesabe