El famoso Made in Italy aplica absolutamente a la pizza que celebra su día mundial el 17 de enero en honor a San Antonio Abate. Protector de los panaderos y de i pizzaioli. La pizza está reconocida con el sello STG, siendo así un producto specialità tradizionale garantita y también patrimonio de la UNESCO.

Según se dice, hace muchos años, el 17 de enero le pizzerie y las panaderías cerraban temprano, ya que las familias se reunían a festejar encendiendo un gran fuego en honor y agradecimiento al santo.

En 1925, estos lugares funcionaban hasta mediodía, luego de ello, las familias iban a una localidad llamada Capodimonte y ahí estaban todos festejando, encendiendo un falò, lo que simbolizaba la renovación y promesa para la llegada de la primavera.

Ese día, las pizzerías tenían una pizza única llamada Sant’Antuono dedicada al protector. Tuvieron que pasar bastantes años para que se instituyera la Giornata Mondiale della Pizza, para ser precisos, en 1984 un grupo de pizzaioli napoletani quisieron mostrarle al mundo lo que era la verdadera pizza, haciéndola símbolo de la cultura y de la cocina.

Sello distintivo

Como ya se ha dicho, la pizza tiene el sello STG desde el año 2010. Siete años después, el pizzaiolo pasa a ser una persona única y que hace arte con sus manos y así, la pizza es declarada Patrimonio immateriale dell’umanità dall’Unesco.

Para que la pizza tenga el sello tiene que ser preparada en un horno a leña y dentro del estilo napoletano hay solamente dos variantes. La margherita que es la que todos conocemos, la cual lleva pomodoro, aceite de oliva, Fior di latte y basilico. Por otro lado, tenemos la clásica marinara: pomodoro, aceite de oliva, ajo y orégano.

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