La crema de coco, dulce y sustanciosa sirvió para bañar biscochos y acompañar el chocolate caliente de siglos pasados, hoy mantiene su delicadeza y un nombre que lo dice todo: Bienmesabe

Los conventos andaluces elaboran una deliciosa preparación de almendras, azúcar, yemas de huevo, limón rallado, canela molida y algo de Malvasía dulce, que se conoce como Bienmesabe andaluz, todo parece vincular ese manjar con las tradiciones heredadas de los siglos de ocupación mora.

Desde las Islas Afortunadas

La conquista de las Islas Canarias, en el siglo 15, extendió más allá de la península Ibérica la deliciosa receta, que fue recibida con los brazos abiertos pues aprovecha la riqueza de los almendros de la zona, allá acostumbran bañar con ella tostadas o bizcochos de soletilla.

El postre partió a bordo de carabelas y galeones, de las Islas Afortundas, en los primorosos recetarios de religiosas para arribar a este lado del Atlantico, donde sufrió su primera modificación: el coco -otro extranjero en estas playas del Caribe- sustituyó las costosísimas almendras del bienmesabe andaluz.

Julieta Lares, fundadora de Sulú Pastelería Artesanal, explica que el Bienmsabe venezolano “se trata básicamente de una variación de una crema inglesa, sus ingredientes son leche de coco, azúcar y yemas de huevo”. El coco tiene una pulpa capaz de convertirse en leche con el contenido graso necesario para sustituir las almendras de la receta original.

Continúa Julieta explicando que en tiempos coloniales se servía “como una natilla acompañada de plantillas, lenguas de gato o bizcochos, que se usaban para remojarlos en el Bienmesabe a medida que se comía”.

En tiempos modernos

En el siglo 20, cuando se fue popularizando el postre, se incoporó el bizcochuelo humedecido en ron. La versión que prepara Julieta sigue las pautas de Armando Sacanonne en Mi cocina a la manera de Caracas (Caracas, 1982), por eso no incorpora merengue en su presentación.

Al respecto señala que usarlo es una consecuendia lógica para el aprovechamiento de ingredientes en la cocina, considerando la cantidad de yemas de huevo que se requieren para la preparación del Bienmesabe, pero ellas se mantienen fieles a la receta más tradicional, “servido en dulcera y espolvoreado con mucha canela”.

Coordenadas: Sulú Pastelería Artesanal @sulucaracas

Fotos:  @elfogoncreativo

Texto publicado en Bienmesabe